El proceso de briqueteado comienza cuando las máquinas briqueteadoras de rodillos aplican alta presión a partículas finas, comprimiéndolas entre dos rodillos que giran en direcciones opuestas. Los rodillos tienen cavidades o muescas que dan forma al material en briquetas densas y duraderas adecuadas para diversas aplicaciones.
Dependiendo de los requisitos de manejo de materiales y los usos finales, el proceso de briqueteado puede seguir tres métodos distintos:


















